EL APARCAMIENTO DE FUENTE DÉ


Fuente Dé, con su teleférico que permite acceder fácilmente a las alturas de los Picos de Europa, atrae numerosos turistas, la mayoría en sus vehículos particulares. Esto origina problemas a la hora de dejar los coches. Hace unos cuantos años, una vez llenos los pequeños aparcamientos disponibles, era habitual verlos a ambos lados de la carretera desde cientos de metros antes de llegar a Fuente Dé. Posteriormente, se habilitó el actual aparcamiento, debajo de la carretera, remodelado en 2009-2010. Pese a ello, su capacidad resulta insuficiente en los días de mayor afluencia, tanto en verano como, si el tiempo acompaña, en Semana Santa, habiéndose optado estos últimos años por la solución de ocupar parte de los terrenos anejos de la Dehesa de Fuente Dé, propiedad de la Junta Vecinal de Espinama, dejando imágenes como la que se aprecia en la foto.

Foto de 2019 difundida por Óscar Casares. Pulse para verla a mayor tamaño

Ante esta situación caben, en mi opinión, cuatro alternativas:

1.- Establecer un aforo máximo de vehículos, coincidente con los aparcamientos disponibles, y cortar el tráfico cuando se alcanza. Exigiría la implantación de un sistema que controle adecuadamente entradas y salidas y debería contar con avisos en puntos distantes, a la salida de Potes por ejemplo, para evitar que vehículos que no van a poder acceder a Fuente Dé lleguen hasta allí. Además, habría que establecer algún procedimiento para que quienes hayan adquirido las entradas para subir en el teleférico por Internet puedan acceder.

2.- Instalar un aparcamiento disuasorio lejos de Fuente Dé y acceder mediante transporte público, al modo de como se hace en los lagos de Covadonga. La cuestión es dónde ubicar dicho aparcamiento. Medioambientalmente, cuanto más lejos mejor pero esta decisión tendría un impacto económico muy negativo en todos los pueblos que queden entre el aparcamiento y Fuente Dé que verían muy reducido el número de visitantes con el consiguiente impacto para restaurantes, queserías, comercios...

3.- Construir un aparcamiento en altura aprovechando que el actual se encuentra a un nivel inferior a la carretera de acceso al teleférico, igualando su altura con ésta. Su impacto, si no se realiza una buena integración paisajística, podría ser muy negativo. Tiene la ventaja de que no habría que buscar ubicación alternativa al hacerse sobre el actualmente existente y el inconveniente de que, posiblemente, se plantee cobrar por aparcar en él.

4.- Mantener la situación actual, teniendo en cuenta que los desbordes de la capacidad se producen sólo durante cuarenta o cincuenta días al año.

Por las declaraciones realizadas por López Marcano, parece que la Consejería de Turismo, suponemos que tras estudiar el resto de posibilidades, se ha decantado por la tercera opción.



Gabino Santos www.espinama.es