Trágico accidente en Guatemala
25 de octubre de 2008: Se casa en Guatemala una hija de Fernando Briz. Para asistir a la boda se desplazan desde Espinama, pueblo natal de Fernando, veintitantas personas, entre ellas Juan José Calvo Torre y su esposa, Pilar Briz, quienes van dos días después que el resto ya que, motivos laborales de él, les impiden ir primero. Por este motivo, cuando una vez celebrada la boda, vuelve a Espinama el resto de asistentes, ellos siguen allá un par de días más.
30 de octubre: Virgilio Casado, lebaniego de La Vega, que reside en Guatemala desde más de treinta años, lleva en su helicóptero, con su yerno Zafiro Sigfredo Hurtarte, a Juan José Calvo y a José Luis Briz a visitar una finca. A las 18 h. 22' (hora de España; siete horas menos allí) emprenden la vuelta desde la localidad de Flores hasta Ciudad de Guatemala. A las 23 h. 30', cuando el helicóptero volaba a unos diez mil pies de altura, Aeronáutica Civil pierde la comunicación con él. Al parecer, una tormenta y la densa niebla provocan la caída del aparato, en una zona montañosa de difícil acceso en el departamento de Alta Verapaz, a unos 300 kilómetros al norte de la capital guatemalteca.
Un equipo de rescate de "Bomberos Voluntarios" localiza la aeronave siniestrada ya en plena noche guatemalteca (mañana del día 31 en España), confirmándose el fallecimiento de sus cuatro tripulantes. La noticia se extiende rápidamente por Espinama, causando una gran conmoción, agravada por la muerte en el hospital de Torrelavega de Isabel Portilla y de Carmen García, dos vecinas del pueblo que llevaban mucho tiempo gravemente enfermas. Es, posiblemente, el día más trágico de la historia de Espinama, con el fallecimiento de cuatro de sus naturales.
José Luis Briz Mateo, natural de Las Ilces, llevaba 35 años en Guatemala donde se había casado con Hydée Fernández, con quien tuvo cuatro hijos. Contaba con numerosas zapaterías y explotaciones ganaderas. Su cuerpo, como los de Virgilio Casado Briz y el yerno de éste, fue enterrado en Guatemala. Una detallada biografía fue publicada el día 1 de noviembre en
El Diario Montañés, junto a la de Virgilio Casado
Juan José Calvo Torre, por su parte, tras haber estado viviendo una temporada en Guatemala, se había asentado desde hace años en Santander. Tenía dos hijos. Era gran amante de Espinama. Sus restos mortales, tras ser incinerado en Guatemala, son trasladados a Espinama, donde serán enterrados.
El Gobierno de Cantabria, a través de su Consejero de Justicia, Vicente Mediavilla, expresó las condolencias a las familias de los fallecidos en el accidente.
Descansen en paz.